Hace 173 años Grecia se fundo como pueblo las ventas de autos no existian entonces pero como buen griego estamos orgullosos de nuestra historia y toda la historia que nos precede.

La iglesia de grecia dice el dicho popular fue mandada a Grecia por equibocacion segun la historia iba dirigida hacia el pais de grecia

El Gobierno del Estado de Costa Rica promulgó en el año de 1825 premios para quienes descubrieran veredas o hicieran picadas que comunicaran con tierras inexploradas el territorio nacional..

La anterior disposición originó que algunas personas se fueran internando hacia el noroese del Valle Central, donde se afincaron y dieron los primeros pasos para formar nuevos poblados en esas tierras vírgenes. Fue de esta forma como los primeros colonizadores que entran en la región, en procura de encontrar un camino hacia el norte, al hallar tierras tan fértiles y de tanta belleza, decidieran establecer en ellas sus viviendas, que fueron aumentando con el tiempo, con labradores que buscaban tierras libres para trabajarlas.

Luis Castrillo, en su historia de la Ciudad de Grecia, lo narra de la siguiente manera: “El deseo de buscar nuevos campos de cultivo para abrir surcos en la tierra, así como el espíritu colonizador de una Costa Rica que en aquel momento era territorio virgen, fueron dos de las principales motivaciones para que familias procedentes de Alajuela, San José y especialmente Heredia decidieran explorar los Potreros del Púas -como se denominaba entonces- que abarcaban Punta de Caña (hoy Santa Gertrudis Sur), La Churruca (San Rafael de Poás), Taccari (Tacares), Puente de Piedra, San Roque y Sarchí.”

Los primeros pobladores que llegaron a la región oeste del río Poas, provenían de los actuales cantones de San José, Alajuela, Heredia y Barva, quienes en octubre de 1828 solicitaron a la municipalidad de Alajuela autorización para establecer una nueva población y una ermita en tierras de la cofradía de Barva. De acuerdo con el texto “Grecia en su centenario” (1938) publicado por el periodista Francisco María Núñez, la petitoria de los griegos solicitando la venia para fundar un pueblo y construir una iglesia en las tierras de la Cofradía de Barba, data del 26 de octubre de 1828 -expediente N. 21- cuando la Municipalidad de San Juan Nepomuceno de Alajuela recibió la comunicación oficial. Dicho municipio elevó la solicitud al Mando Político Superior, encabezado por el Jefe de Estado Juan Mora Fernández; documento que enviaron las 1 100 almas que entonces habitaban las 176 casas existentes en Grecia.

Diez años después, en ley número 69 del 9 de mayo de 1838, en el gobierno de don Manuel Aguilar Chacón, se autorizó a los vecinos dispersos en la zona , para que, con previa licencia eclesiática, erigieran una ermita en la población que constituyeran, y se denominaría Grecia. Castrillo da la fecha del 27 de abril de 1838 para el decreto legislativo N. 69 que creó a Grecia como pueblo y agrega que fue gracias a la aprobación de la Asamblea Constituyente reunida en Heredia.

La ermita nunca se levantó y en su lugar se construyó un modesto oratorio de techo pajizo en 1839, situado -según el historiador griego y profesor de la Universidad de Costa Rica Carlos Alberto Maroto Barquero- donde actualmente se ubica la parada de buses en el Mercado Municipal.

En 1843, los habitantes de la región solicitaron a la municipalidad de Alajuela que se les designara un coadjutor permanante. La petición fue sometida a conocimiento de las autoridades eclesiáticas para que informaran sobre el asunto, quienes indicaron que no procedía la gestión por cuanto no se había construido la ermita, ya que los vecinos habían afrontado dificultades para obtener el terreno, y que tampoco se había demarcado el sitio para establecer la nueva población.

En noviembre del mismo año se celebró un plesbicito entre los moradores de la zona, quienes decidieron erigir la iglesia en el paraje llamado El Agualote, en la propiedad de don Francisco Serrano, quien estuvo anuente a ceder el terreno para la ermita y vender el resto que se necesitara para formar el nuevo asentamiento humano. El sitio escogido tenía buena clase de suelos, comodidad de las aguas y la condición de ser un terreno plano que permitía la futura ampliación del poblado.

La primera iglesia se edificó de madera y recibió la bendición el 22 de enero de 1847, dedicada a Nuestra Señora de las Mercedes. La consagración se hizo mediante solemne misa, que incluyó una procesión y bendición del panteón. Entre 1846 y 1847 -al establecerse el curato dependiente de la Parroquia de Alajuela- se levantó otra ermita de madera con techos de teja.

Había sido el 10 de noviembre de 1846, cuando Domingo González -comisionado por los vecinos de Grecia- solicitara permiso al Presbítero, Juan Manuel Carazo, para consagrarlo a Nuestra Señora de Las Mercedes

Este primer templo fue declarado Parroquia el 8 de agosto de 1854. Sin embargo, en diciembre de 1860 fue consumido, en parte, por las llamas de un incendio.

Durante el episcopado de monseñor don Anselmo Llorente y Lafuente, primer obispo de Costa Rica, en el años de 1856 se erigió la parroquia.

Posteriormente, durante un cabildo abierto en julio de 1867 se inician las gestiones para la construcción de otro templo de mampostería; no obstante, fue destruido por un terremoto (1888) cuando todavía faltaba por colocarse el techo de hierro.

La tragedia influyó en el ánimo de los pobladores quienes; finalmente, decidieron levantar una iglesia de metal mucho más resistente contra los embates de la naturaleza.

De este modo en 1890, con el apoyo del Obispo Bernardo Augusto Thiel y el Cura Párroco Carlos María Ulloa, se dieron los primeros pasos para contratar la fabricación de la armazón de metal de la actual iglesia a la casa belga Dressé Aux Ateliers de la Societé de Couillet.

En la administración de don Jesús Jiménez Zamora, el 20 de julio de 1864, en Ley número 9, se le otorgó el título de villa; el 24 de julio de 1867 se constituyó el Cantón de Grecia y el 6 de agosto de 1903 se decretó la Ley número 69, mediante la cual se le confirió la categoría de ciudad.

El 24 de julio de 1867 -día de su fundación como cantón- Grecia abarcaba los territorios de Naranjo, Alfaro Ruiz, Valverde Vega y San Carlos y en 1882 se le agregó una vasta región de 4000 kilómetros cuadrados en la zona norte conocida como La Llanura de los Guatusos y que incluía lo que hoy es Upala, Los Chiles y Guatuso. En 1883 el territorio griego abarcaba un 80% (7 400 kilómetros cuadrados) de la provincia de Alajuela.

Poco a poco fue disminuyendo su tamaño. En 1886 se separaron Naranjo y Alfaro Ruiz, en 1911 San Carlos, en 1949 Valverde Vega y en 1970 Upala, Los Chiles y Guatuso.

Luis Castrillo dice que, según datos obtenidos en el Museo Regional de Grecia, sobre el nombre del cantón existen al menos dos versiones.

“La primera dice que en 1826 los vecinos hicieron una reunión para cambiar la antigua denominación “Los Potreros del Púas” . En la misma Juan Lara Zamora propuso el nombre “Grecia” en honor al país europeo que desde 1821 luchaba por obtener la independencia del Imperio Turco-Otomano.

La segunda versión afirma que el mismo Zamora Lara tenía en la zona una finca llamada Grecia y que; posteriormente, el nombre se generalizó.”

Apendice Genealógico:

El Señor don Francisco Serrano, quien regaló el terreno para la construcción de la iglesia y cedió en venta sus terrenos para constituir la población de Grecia , había nacido en el año 1783 en San José, hijo de María Cayetana Serrano; fue casado con doña María Soledad Aguilar . Fueron hijos de ellos entre  otros, Ramón de las Nieves, “Nieves” Serrano Aguilar y Reyes Serrano Aguilar, ambos héroes de la Campaña Nacional de 1856-57, Reyes en las filas de Máximo Blanco, durante la toma de la Vía del Tránsito, con el grado de sargento.

Nieves fue casado con Eugenia Anchía Castro, y Reyes con María Manuela Anchía Castro. De esta última pareja nació Ramona Josefa  Serrano, Pepa Serrano,  quien casó con Ramón Maroto y fueron padres de  María, Leonidas  y de Esteban de Jesús Maroto Serrano. Pepa era también Madre de Cristina Zamora y posteriormente tendría otros hijos naturales.

Leonidas Maroto se casó con José Jiménez Cruz, abogado nacido en Alajuela, quien recidió y se casó en Grecia, y tuvieron seis hijos: Lía ,Berta, Rafael Laffite, Jorge, Carlos y José Jiménez Maroto

Rafael Laffite Jiménez Maroto fue mi abuelo, quien por algún tiempo ejerció el puesto de Jefe Político de la Ciudad de Grecia.

Al regresar a Grecia, ya que residía en San José, mi abuelo observó una buena casa en el centro que estaba desocupada, le dijeron que nadie residía en ella porque allí asustaban. Mi abuelo, que no creía en nada, les dijo que si él dormía en esa casa a oscuras entonces se la prestarían gratuitamente mientras fuera Jefe Político, le aceptaron la apuesta y desde ese día residió en la casa.

Luego observó que en la noche, después de las ocho pasado meridiano,  nadie salía de sus casas, preguntó también y le dijeron que estaban asustando, que se oia una alma en pena por todo el pueblo. En efecto en la noche se escuchaba un lamento desgarrador que realmente impresionaba.  Don Lafitte organizó patrullas que las distribuyó por todos los puntos cardinales, hasta localizar el origen del alarido. Identificó la copa de un árbol e hizo subir a unos muchachos hasta la copa donde encontrarían un individuo haciendo su escalofriante alarido. Lo bajaron y lo llevó don Lafitte a la Plaza Principal, y en ella reunió a los vecinos, y lo obligó a reproducir el grito para que todos los que lo habían oído lo identificaran. El miedo se acabó y de nuevo se llenaron las cantinas y los parques en las noches de Grecia.

Mi abuelo había nacido en Grecia el 24 de octubre de 1889 y murió en San José en enero de 1958.